lunes, 10 de octubre de 2016

Textos de Camelot: “CLINTON: segundo round.”



Por Joseluis Gtz. Longoria

Las luces se encendieron, las cámaras estaban listas, la gente expectante: el segundo debate presidencial entre Hillary Clinton y Donald Trump se realizó el día de ayer, domingo 9 de octubre de 2016, con un espectáculo de ataques que subió a niveles nunca antes vistos. Pero vayamos al punto, Hillary Clinton ganó el debate, pero NO convenció a los espectadores y, lo que es más importante, no eliminó de una vez por todas la posibilidad presidencial de su rival.

Los días previos al debate circuló en los medios un escándalo de proporciones catastróficas para el candidato republicano y no es para menos el caso. El escándalo fue debido a un video grabado en 2005 que muestra a Donald Trump detrás de cámaras dialogando con Billy Bush mientras un micrófono -no percibido por el candidato- deja registro de sus comentarios misóginos mientras él dice, entre otras cosas: “(…) when you’re a star, they (women) let you do it. You can do anything. Grab them by the pu**y. You can do anything.” Esta conversación desató que 10 gobernadores republicanos y varios líderes del partido, como John McCain, retiraran el apoyo al candidato. Asimismo, su esposa, Melania Tremp, dijo condenar dichos comentarios al mismo tiempo que su vicepresidente, Mike Pence, mencionó que era un hecho indefendible.

Con todos estos hechos días antes del debate uno bien podía pensar que la oportunidad que Clinton estaba buscando para acabar de una vez por todas con su rival por fin había aparecido. Solo faltaba la estocada final. El toque sutil de la candidata demócrata. Cosa que, lamentablemente, NUNCA ocurrió. Clinton desaprovechó el, probablemente, mejor momento de su carrera presidencial y nunca más volverá a tener una oportunidad como tal.

En efecto, durante los primeros 31 minutos del debate el tema de conversación fueron los escándalos de ambos candidatos. Los moderadores metieron a discusión el video misógino y Donald Trump respondió al tema diciendo que eran solo palabras que él ama y respeta mucho a las mujeres. Fue entonces que criticó al esposo de la candidata y expresidente de Estados Unidos, Bill Clinton (1993-2001), diciendo que él sí había abusado de al menos tres mujeres. Al mismo tiempo comenzó a hablar de los escándalos de Hillary Clinton sobre los correos eliminados y la candidata quedó perpleja. Fue un mal manejo del tema, no pudo o no quiso responderle a las acusaciones, fueron los moderadores quienes lograron rescatar a Clinton y por ello aún sigue en el juego, pero si la dejaban sola contra el republicano, Clinton bien podía haberse “roto” por completo y el protocolo se habría caído. Por supuesto, Trump también tiene su crítica: no dejar hablar a tu rival mientras estas debatiendo es una muestra de que NO estas capacitado para poder sostener una conversación formal con una persona racional.

El resto del debate fue una repetición de temas del anterior más un plus sobre el Obamacare, el sistema de salud de la actual administración. Fue en esas etapas cuando Clinton mostró lo que sabe hacer y sacó a relucir su experiencia mientras Trump demostró que fuera de gritos y escándalos, poco puede hacer como presidente. Esto fue durante casi una hora.

Mientras los candidatos discutían, el peso presentaba escenarios de volatilidad en el mercado cambiario: desde que comenzó hasta que terminó la banda de flotación del peso fue desde 18.91 hasta 19.05 unidades por dólar. Ahora bien, al final el resultado fue positivo para la moneda, logrando apreciarse 1.48% ubicándose en 18.99, siendo la moneda con mejor comportamiento del mundo. Todos los demás mercados mundiales permanecieron en calma. Mostrando que el único mercado “estresado” por el candidato era el tipo de cambio mexicano.

En efecto, el comportamiento del mercado se interpreta como el triunfo de la candidata demócrata. Dicho comportamiento es mejor que las encuestas de opinión: nadie es más sincero y preocupado por algo que cuando su dinero está en riesgo. Pero cuidado, según las encuestas de opinión la ventaja de Clinton fue MENOR en este debate que en el anterior. Asimismo, la apreciación del peso fue menor, (1.48%<1.9%, que fue el comportamiento durante el debate anterior).

El motivo de la POBRE victoria de Clinton se debe a que las expectativas del mercado eran ver la derrota total de Trump. Esperaban ver a la candidata dejando sin oportunidad al oponente. Al no lograrlo, solo dejó tiempo para que su rival se recupere. El problema es que, si ella lo “perdonó” hoy, no creo que él lo haga cuando tenga la oportunidad durante las próximas semanas. Por último, durante el debate México no fue motivo de conversación. Sin duda una sorpresa mayor tomando en cuenta quién estaba debatiendo.


Dos debates para Clinton. Ya solo queda uno por disputar y entonces el electorado estadounidense decidirá su futuro mientras las naciones contienen el aliento en espera del próximo líder del mundo libre. 

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