Por Joseluis Gtz. Longoria
¡El Peso (la moneda) ha vuelto a dar de qué
hablar! Al parecer, el mercado cambiario está observando algo que no todos los
analistas económicos han podido explicar. En una reciente búsqueda de
respuestas mediante las opiniones de dichos personajes, tanto en periódicos
como en internet, algo es seguro: no existe tendencia a una sola respuesta
sobre el “extraño” comportamiento del mercado Peso-Dólar. Sin embargo, buscar
el motivo es crucial debido a lo que aconteció hace unos días.
La semana pasada el peso tuvo un
comportamiento de lo más inusual: según datos de El Financiero, se depreció
aproximadamente 3.7% durante la semana, siendo la segunda moneda más afectada.
¡La primera fue el dólar de Surinam! Con dicha depreciación el peso alcanzó un
nivel de 19.65 unidades por dólar en ventanilla bancaria, acercándose a los 20.
¿Qué es lo que está ocurriendo? Existen
varios motivos por los cuales nuestra divisa se enfrentó a una fuerte
depreciación. El primer motivo está directamente ligado con los datos presentados
a la Reserva Federal de Estados Unidos (FED) que mostraron un aumento mayor de
lo esperado de la inflación durante el mes de agosto en el país vecino. Esto
refuerza los motivos de la FED de aumentar la tasa de interés de referencia lo
cual precipitaría la salida de capitales de México y aumentaría la demanda de
dólares. No los culpen: la seguridad de los bonos americanos y la posible alza
en su rendimiento es un atractivo mayor para los que disponen de bonos
gubernamentales.
Sin embargo, otro motivo principal, y que
cada vez más analistas lo están tomando seriamente, es el alza en las encuestas
del cada vez más popular y ahora “presidenciable” Donald J. Trump. Desde su
visita a México no ha dejado de subir en las encuestas. Sumémosle a esto que su
rival demócrata, Hillary Clinton, enfermó de neumonía y, aunque
sorprendentemente Trump no se burló del hecho (¡vaya!), el electorado recibió
la enfermedad como una muestra de debilidad. La candidata se encuentra ahora en
serios aprietos para tratar de convencer a la gente de su candidatura.
¿Cómo afecta esto al peso? Los mercados ven
cada día más probable el triunfo de Trump y se preparan para la supuesta guerra
comercial con México que promete el republicano resguardándose en bonos
americanos. Entonces en ambos casos la demanda de dólares aumenta y, por ende,
su precio.
¿Cómo nos defendemos? Banco de México tiene
muy bien observado todo esto. Recientemente, el subgobernador de dicha
institución, Manuel Sánchez, expresó su preocupación debido al efecto que
pudiera llegar a tener la depreciación en la inflación en México. Este
comunicado, esta “simple preocupación” lanzada al aire, es una clave que nos da
una idea de lo que Banxico está pensando. Nada se hace sin deliberar en este
mundo. Muy probablemente no dudarán un segundo en aumentar su tasa de interés
de referencia para mantener al peso debajo de la barrera PSICOLÓGICA de 20
unidades por dólar. La intervención discrecional en el mercado mediante
subastas de pesos no parece ser el mecanismo preferido debido a que las
reservas internacionales no se han recuperado del todo desde el pasado febrero.
Arriba mencioné que la cifra de 20 pesos por
dólar era una barrera psicológica. Esto lo afirmo debido a que para muchos
mexicanos (no familiarizados con el mercado de divisas) la depreciación significará “la gota que
derramó el vaso” y exigirán, sin tener bases sólidas, cuentas a las
instituciones equivocadas. ¡No debe sorprendernos su actuar!, ¿o acaso le
provoca a usted el mismo efecto cuando va a comprar en las tiendas ver $198.99
en lugar de ver $200.00? Aunque analizándolo
racionalmente pensaríamos que no nos afecta, a la hora de ir a comprar el
resultado podría no ser el esperado. Pues bien, el mismo efecto tiene el peso a
19.65 en lugar de 20.00 por
dólar.
Tenemos entonces que Banxico, a pesar de que
la libre flotación del peso es la forma en que se equilibran algunas de las
variables macroeconómicas, y una depreciación no debe llevar anexo a su nombre
una connotación negativa, estará atento a la inflación. Si ésta se separa del
nivel esperado se activarán todos los mecanismos para ingresar al mercado y
“defender al peso”. Este motivo y no el motivo de “mantener el peso debajo de
los 20” es la respuesta correcta que las autoridades deben mencionar a la hora
de justificar su intervención. Lo contrario sería un capricho de parte de
Banxico.
Sea como sea, parece que las secuelas de
nuestro “gran amigo” Trump no dejan de afectar tanto los ánimos de nuestro país
como de nuestra economía, por lo mismo nuestras esperanzas de una mejor defensa
y mayor respeto a nuestra nación quedan depositados en la eficiencia del
gobierno federal… ¡gulp!
¡RECUPERATE HILLARY!

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