¿Lo siente? ¿Se ha dado cuenta ya?
Últimamente ciertos funcionarios públicos se han comenzado a mostrar más de lo
común frente a las cámaras. Cada vez que tienen oportunidad expresan su opinión
y, por supuesto, dan a conocer su trabajo. ¡Las elecciones presidenciales están
cada vez más cerca! y la maquinaria política se prepara (visualmente) con un
año de antelación para comenzar la campaña perfecta.
Es cierto, falta mucho y usualmente el
ciudadano promedio no desea hablar de estos temas hasta verse arrinconado por
las campañas electorales. Pero debe enterarse que ya existen ciertos
precandidatos con el brazo levantado para apuntarse en la lista de espera. Al
menos uno de ellos es seguro que competirá por la silla grande el próximo año:
Andrés Manuel López Obrador por medio del partido MORENA. Ésta sería la tercera
ocasión en la que AMLO participa en unas elecciones presidenciales, y muy
probablemente, casi con completa seguridad, será la vencida. ¿Quiénes más han
levantado la mano por la silla grande?
El espectro de posibilidades de elección (su
elección) es el siguiente: Por el PAN se manejan los nombres de Margarita Zavala
de Calderón (esposa del expresidente), Rafael Moreno Valle (exgobernador de
Puebla), y Ricardo Anaya (quien es actual presidente del partido albiazul).
¿Cuál será el vencedor? Muchos afirman que el PAN terminará por aceptar a
Margarita, pero ella no ha descartado que, si los vientos favorecen a su rival,
sus posibilidades por la vía independiente no son imposibles. Así que también
se suma el nombre de Zavala al grupo de los “sin partido”.
La pugna interna en el PAN básicamente es
entre dos grupos: los “Calderonistas” y las demás facciones que, después de
2012, no terminaron en buena relación con el mandatario mexicano. El decidir
quién se impondrá es mera especulación y queda fuera del actuar de la presente
columna.
Por el PRD está Miguel Ángel Mancera, actual
Jefe de Gobierno de la CDMX, quien se ha mostrado más que optimista sobre
obtener la nominación. Aquí la sorpresa no es en si el partido lo nomina, la
cuestión es si el partido decidirá en última instancia aliarse con MORENA (si
es que Obrador los acepta) y abandonar el proyecto de Mancera o aliarse con el
PAN (si su objetivo es derrotar tanto a MORENA) y aceptar a Zavala. Su costo de
oportunidad es la nominación del actual jefe de la Ciudad de México.
Contestar a los “tapados” del PRI no es sencillo.
El panorama es oscuro para dicho partido y los nombres que se mencionan son
inciertos: ¿Miguel Ángel Osorio Chong?, ¿Luis Videgaray?, ¿Aurelio Nuño?,
¿Manlio Fabio Beltrones?, ¿Eruviel Ávila? El PRI es el partido más inestable al
momento de hablar de un posible candidato.
Por último, están aquellos que desean
lanzarse por la vía independiente como es el caso del gobernador de Nuevo León,
Jaime Rodríguez Calderón. También se encuentra el periodista Pedro Ferriz de
Con y muchos otros valientes que desean adoptar esta vía legal. (Sin descartar
a Margarita Zavala).
Tras observar a los precandidatos anteriores
solamente me aventuro a pronosticar un resultado: Andrés Manuel López Obrador
será el próximo presidente de México 2018-2024. No es un deseo personal el
motivo por el cual lo escribo, es debido a la evidencia de las actuales
encuestas disponibles en medios como El Financiero, Grupo Reforma, El
Universal, etc. En todas las encuestas es el candidato de MORENA quien aparece
en primer lugar catapultado, quizás, por los malestares de la población debido
a la pésima comunicación (y resultados) de la actual gestión presidencial.
Asimismo, en dichas encuestas Enrique Peña Nieto era el candidato puntero un
año antes de las elecciones de 2012.
Soy completamente sincero al afirmar que no
comparto en muchos sentidos la opinión de López Obrador respecto a su proyecto
de nación, pero sí estoy seguro del poder de un pueblo que no comprende a sus
líderes y desea castigarlos por la ineficiencia de su actuar. Comprendo
perfectamente por qué la mayoría de la gente en este país decidirá MORENA en
2018. Al ser esta una columna escrita en un estado con apoyo a Obrador inferior
al promedio, puedo afirmar que la mayoría de los que leen la presente no
votarán por AMLO pero sí pueden comprender la razón por la cual éste ganará el
próximo año.
No concuerdo con las propuestas económicas de
Obrador, tampoco con su actitud cambiante. Sin embargo, procuro ser lo más
objetivo posible y si observamos el panorama desde una zona neutral tenemos en
la escena a un pueblo hambriento de justicia, sediento de castigar a un
gobierno ineficiente justo al lado de un candidato que promete ¡justamente
eso!, la combinación de factores nos da resultados como el pronóstico anterior.
A pesar de todo lo que se ha dicho, el nivel de incertidumbre de un gobierno
estilo Obrador no es tan grande como los medios nos lo han hecho pensar. ¿por
qué?
Debe usted saber que actualmente cada vez
mayor cantidad de empresarios se han unido a la causa de Morena y al parecer el
precandidato se reúne más seguido con asesores económicos lo cual le da una
mejor perspectiva en el manejo de las finanzas de un país. Junto a ello muchos
se preguntan cómo sería México bajo el gobierno de AMLO, mi respuesta a esa
pregunta siempre es la misma: igual que su gobierno cuando fue Jefe de la
Ciudad de México. Con los dichos anteriores la incertidumbre futura disminuye.
Pero lo que siempre debemos de tener en mente
es que en la realidad no existe una sola persona que pueda cambiar a todo un
país para bien o para mal. Solamente el cambio en las costumbres de la sociedad
puede generar un cambio auténtico y tangible en nuestro alrededor. La pregunta
no es “¿qué cambios hará el candidato en el país?”, la verdadera pregunta es:
“¿Qué está haciendo usted para mejorar a su país?”
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